Modelo de educación sexual del que se parte


Nuestro planteamiento de educación sexual supera con creces otros planteamientos de educación meramente genital. Desde nuestro esquema de trabajo se habla de genitales pero solo con una parte más de la sexualidad y dentro de un contexto. Para nuestra entidad, la educación sexual es educación de los sexos, es decir, es una educación sexual que ayudará a las y los jóvenes a entenderse a si mismos/as, por un lado, y a entenderse entre ellas y ellos por otro. A entender cómo se van haciendo hombres y mujeres, como se sienten y viven su cuerpo sexuado en masculino o femenino, y como se expresan como hombres y como mujeres, con sus matices (homosexual o heterosexual) y sus peculiaridades (diversas formas de expresión erótica), que es en definitiva lo que determina el hecho sexual humano.

Además, sabemos que en el inicio de del siglo XXI y después de hacer balance de lo acontecido hasta el momento en la sociedad, creemos que es más importante que nunca se planteen los cursos de educación sexual entendida como educación de los sexos, de diálogo hombre/mujer, y que signifique un "aprendiendo a entendernos" con nuestras similitudes y diferencias, validando y reconstruyendo todo lo que gira en torno a ambas realidades. Y lo hacemos porque a pesar de que parezca que las cosas han cambiado mucho, se sigue haciendo necesario organizar foros donde mujeres y hombres hablen de sexualidad.

Desde un planteamiento de educación sexual en la que se trate el desarrollo sexual a lo largo de todo el ciclo vital, los matices y peculiaridades en la forma de vivirse sexuadas, la identidad sexual, los roles sexuales, los estereotipos y el sexismo. Por que está claro que cuando hablamos de educación sexual hay que hablar de actitudes, de autoestima, de prevención no sólo de embarazos no deseados, sino de sexismo, de homofobia, de violencia (tanto en el aula, como contra las mujeres), incluso de trastornos de autoimagen que tanto tienen que ver muchas veces con el hecho de sentirse sexualmente atractiva o atractivo.

A su vez, como ya comentamos anteriormente, se incluye un trabajo específico en redes sociales, dada la evidente importancia que para chicos y chicas tienen plataformas como Tuenti o Facebook a la hora de relacionarse. Es muy importante que aprendan el manejo seguro de estas herramientas y analizar los posibles riesgos, las ventajas, el concepto de intimidad, etc.

Los datos reflejan muchas cosas pero sobre todo una evidente: no es información lo que les falta, es formación, de ahí la idoneidad de plantearse un programa integral que implique a toda la comunidad educativa. No tiene sentido simplemente hablar de preservativos si no les damos un contexto y no tiene sentido sólo formar a los y las jóvenes si no incluimos a la comunidad educativa y a la sociedad que les rodea en esa formación.

Nuestro planteamiento de educación sexual supera con creces otros planteamientos de educación meramente genital. Desde nuestro esquema de trabajo se habla de genitales pero solo con una parte más de la sexualidad y dentro de un contexto. Para nuestra entidad, la educación sexual es educación de los sexos, es decir, es una educación sexual que ayudará a las y los jóvenes a entenderse a si mismos/as, por un lado, y a entenderse entre ellas y ellos por otro. A entender cómo se van haciendo hombres y mujeres, como se sienten y viven su cuerpo sexuado en masculino o femenino, y como se expresan como hombres y como mujeres, con sus matices (homosexual o heterosexual) y sus peculiaridades (diversas formas de expresión erótica), que es en definitiva lo que determina el hecho sexual humano.

Además, sabemos que en el inicio de del siglo XXI y después de hacer balance de lo acontecido hasta el momento en la sociedad, creemos que es más importante que nunca se planteen los cursos de educación sexual entendida como educación de los sexos, de diálogo hombre/mujer, y que signifique un "aprendiendo a entendernos" con nuestras similitudes y diferencias, validando y reconstruyendo todo lo que gira en torno a ambas realidades. Y lo hacemos porque a pesar de que parezca que las cosas han cambiado mucho, se sigue haciendo necesario organizar foros donde mujeres y hombres hablen de sexualidad.

Desde un planteamiento de educación sexual en la que se trate el desarrollo sexual a lo largo de todo el ciclo vital, los matices y peculiaridades en la forma de vivirse sexuadas, la identidad sexual, los roles sexuales, los estereotipos y el sexismo. Por que está claro que cuando hablamos de educación sexual hay que hablar de actitudes, de autoestima, de prevención no sólo de embarazos no deseados, sino de sexismo, de homofobia, de violencia (tanto en el aula, como contra las mujeres), incluso de trastornos de autoimagen que tanto tienen que ver muchas veces con el hecho de sentirse sexualmente atractiva o atractivo.

A su vez, como ya comentamos anteriormente, se incluye un trabajo específico en redes sociales, dada la evidente importancia que para chicos y chicas tienen plataformas como Tuenti o Facebook a la hora de relacionarse. Es muy importante que aprendan el manejo seguro de estas herramientas y analizar los posibles riesgos, las ventajas, el concepto de intimidad, etc.

Los datos reflejan muchas cosas pero sobre todo una evidente: no es información lo que les falta, es formación, de ahí la idoneidad de plantearse un programa integral que implique a toda la comunidad educativa. No tiene sentido simplemente hablar de preservativos si no les damos un contexto y no tiene sentido sólo formar a los y las jóvenes si no incluimos a la comunidad educativa y a la sociedad que les rodea en esa formación.